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Cumbres de los Balcanes

Relato

Día 16. Llegada a Tirana

El trekking tenía su inicio el día 18, pero como en anteriores salidas, unos cuantos optamos por estar un día antes para ver la ciudad y también como medida de precaución en caso de retraso o cancelación del vuelo (lo que estuvo a punto de ocurrir en el vuelo de vuelta).  11 personas elegimos por salir el 16 a las dos de la tarde en el vuelo de Ryanair con llegada prevista a las 14h50 a Bolonia, desde donde tomaríamos a las 20h15 el vuelo de la compañía Ernest Airlines con destino a Tirana.  Como aviso a futuros viajantes, hay que resaltar que la compañía Ernest Airlines es un completo desastre y se recomienda no utilizarla, a la ida retrasó la salida desde Bolonia más de una hora, llegando finalmente a Tirana pasadas las 11 de la noche.  La vuelta sería aún peor,  retrasando  el vuelo inicialmente 5 horas y luego una hora más, lo que por poco nos  hizo perder el vuelo de Milán.

Después de recoger el equipaje, los ocho que íbamos al mismo hotel (Hotel Metraton-Idea) cogimos los taxis que habíamos reservado llegando finalmente al hotel alrededor de las doce. El hotel elegido tenía cuatro estrellas, aunque en realidad no merecía más de dos o tres, se trata de un hotel muy funcional que su mejor cualidad es que es céntrico y que cuenta con un buen bufet de desayuno. La relación calidad-precio es muy buena, ya que la habitación doble con desayuno nos costó 39 €.

Día 17. Turismo por Tirana

Después de desayunar tomamos nuestros equipajes y nos fuimos al hotel que nos había reservado la agencia (Hotel Villa Tafaj), que se encuentra junto a la plaza de Skandeberg. A las 8 de la mañana habíamos quedado con una guía local que nos dio un tour de una hora en los alrededores de la plaza, y que nos sirvió para ponernos al día sobre la vida en la época comunista.

En cuanto a patrimonio monumental, Tirana es muy pobre, no existe ningún edificio importante que se pueda considerar verdaderamente antiguo, de más de 200 años, por ejemplo. La única ventaja es que, salvo el Bunk´Art, todo está localizado en las proximidades de la Plaza de Skandenberg: la estatua del ídem, el Museo Nacional, el Teatro de la Opera, la catedral ortodoxa, la mezquita, la residencia del dictador Enver Hoxa,  o la pirámide en su honor. El resto de la ciudad es una mezcla de edificios modernos en buen estado junto a edificios comunistas que parecen inacabados y a punto de caerse.  

Después del tour nos tomamos un café, cambiamos euros en la moneda local (121 Lek = 1 € en ese momento) y aprovechamos también para comprar una tarjeta de datos que por unos 10 € incluía 5 Gigas.  La tarjeta volvió casi sin usar, ya que en gran parte del recorrido no había cobertura y donde había teníamos también wifi.

A las doce de la mañana tomamos unos taxis y nos fuimos a ver lo que en mi opinión es la mejor atracción de la ciudad: el Bunk’Art. Se trata de un complejo subterráneo de 5 plantas construido en los años setenta por los paranoicos líderes comunistas, y que se extiende a lo largo y ancho de 5.000 m2.  Se pueden ver las dependencias de los líderes (Enver Hoxa y otros altos cargos del régimen), mientras que el resto de salas se utilizan para mostrar la historia reciente de Albania desde la segunda guerra mundial, en especial la vida bajo el régimen comunista y cuando uno cree que lo ha visto todo, en la planta más profunda se encuentra un sorprenderte auditorio con unas 80 butacas que ya querrían tener muchos centros culturales.

Por la tarde algunos aprovecharon para escalar la Pirámide en homenaje al dictador (muerto en 1985), construida en 1988 por sus hijos. Después de la caída del régimen comunista en 1991, la pirámide se convirtió primero en un centro de conferencias, luego discoteca, y en la actualidad se encuentra totalmente abandonado.  

En el caso de que alguien lo quiera repetir se debe evitar que esto es ilegal y hay que saltar una valla. Por otra parte, la bajada no está exenta de peligro pues la pendiente es pronunciada.

Día 18. Viaje a Lepushe

A las ocho de la mañana nos recogió el microbús de la Agencia con destino al Pueblo de Lepushe. El trayecto pasó junto a la ciudad de Shkodra, donde paramos unas dos horas para visitar el castillo de Rozafa, situado en una colina junto a la ciudad donde está rodeado por los ríos Bojana y Drin. Es un baluarte de origen ilirio hasta que lo tomaron los romanos  en el 167 ac, Luego fue ocupado por venecianos y turcos.

Desde Shkodra nos dirigimos a la remota  región de Kelmendi, para lo cual la carretera tiene que ascender hasta un puerto de montaña mediante una serie de curvas cerradas hasta alcanzar un mirador, donde paramos a descansar. Después la carretera vuelve a bajar al valle y continúa atravesando valles cerrados, con poca o ninguna actividad.

Desde el mirador, en  aproximadamente dos horas alcanzamos el pueblo de Selca donde dimos inicio a una marcha de unas cuatro horas para visitar la cascada de Silapi.  La senda se inicia en la misma carretera  y progresa por la vertiente izquierda del valle hasta alcanzar la cascada después de unos 8 km. La vuelta se realizó al principio por el mismo camino de la ida, para pasar a una pista en la vertiente opuesta que nos llevó prácticamente al mismo punto de inicio.

 

Una vez acabada la marcha, volvimos a subirnos en el microbús para llegar en unos treinta minutos al  pueblo de Lepushe, punto de inicio del trekking. Allí nos alojamos en una guesthouse impecable, con habitaciones de dos y cuatro camas que echaríamos de menos el resto del viaje. La cena  y el desayuno muy abundantes, como en todos los alojamientos. 

Día 19. Inicio del trekking. De Lepushe a Nickç

Después de un abundante desayuno, a las 8 iniciamos la marcha dirigiéndonos en primer lugar a la escuela del pueblo, donde tomamos una pista forestal que fue ascendiendo por la vertiente de la montaña hasta llegar a una meseta donde se encontraban un conjunto de granjas. En una de ellas habitaba una familia con dos niños que acudieron a la fuente donde recuperamos fuerzas.  

El mundo rural albano está al nivel de los años 40-50 en España, veíamos a los paisanos haciendo todas las tareas a mano (en esas fechas recogían heno con guadañas) y sin ninguna maquinaria, por el contrario, veíamos muchas caballerías. Las casas son sencillas, y normalmente acompañadas de un huerto.

Desde la fuente el camino continuó ascendiendo suavemente hasta alcanzar un collado desde  el cual unos  aprovecharon para subir una pequeña colina adyacente. A partir del collado solo quedaba descender  hasta el valle contiguo donde se encontraba nuestro destino, el pueblo de Nikç.

El pueblo se compone de un conjunto de casas separadas por huertos, sin ningún tipo de acera  ni carretera y cuyo único acceso es una pista de tierra, destacando únicamente una iglesia blanca.  Por la tarde fuimos al único bar del pueblo, donde después de agotar todas las cervezas nos invitaron a continuar debajo del emparrado de su casa,  donde nos tomamos las últimas cervezas existentes, bajo la mirada curiosa del matrimonio que regentaba el establecimiento.  Se notaba que pocos excursionistas pasaban por el lugar,  la razón era que la etapa siguiente, hasta el pueblo de Theth era dura: 26 km y 1.700m. 

Día 20. De Nikç a Theth

Este día tocaba una marcha dura, en concreto un recorrido de 26 km con un desnivel de 1.400m.  Es una ruta que nuestro guía no conocía, por lo que pidió apoyo a un hombre del pueblo  con una edad próxima a los 70 años.  Se llamaba Lek y era un paisano del pueblo que conocía la montaña como la palma de su mano.

Iniciamos la marcha recorriendo unos trescientos metros por la misma pedrera por la que habíamos llegado al pueblo, tras los cuales tomamos una senda que  ascendía rápidamente por la ladera izquierda. En cabeza  se mantenía siempre el guía de apoyo,  que iba  un pantalón de vestir y una simple camisa, llevando únicamente una bolsita de plástico en la mano con su bocadillo. Manteniendo un ritmo continuo bastante rápido, parándose únicamente cuando nuestro guía pedía que nos agrupásemos, momento que aprovechaba para fumar un cigarrillo, fumándo mas de 10 durante toda el trayecto.

Una vez superada la ladera boscosa el sendero alcanzó una zona kárstica que recordaba totalmente a los Picos de Europa. El sendero continuó durante más de una hora hasta alcanza el collado Peja desde donde iniciamos el descenso al pueblo de Theth.  Todos, menos un grupo de 4 personas que acometieron la ascensión a la torre  del fondo que se muestra en la foto: el pico Maja Harapit.

Theth es la capital turística de la zona, con hoteles y albergues, cuenta incluso con un pequeño supermercado, todas las construcciones se encontraban en torno a una pista de tierra. Nosotros nos alojamos en una bonita guesthouse con jardín.

A la entrada del pueblo nos encontramos uno de los más de 100.000 bunkers que se encuentran repartidos por todo el país.

Día 21. Theth.  Marcha al “Ojo Azul (Blue eye)”

El día 21 fue de descanso, después de desayunar iniciamos una marcha que se inició junto a la Iglesia del pueblo y continuó visitando la torre medieval del pueblo que algunos conocen como “Torre de Sangre”, lugar donde se celebraban los juicios por crímenes cometidos en el pueblo.  La torre se puede visitar y nuestro guía aprovechó para explicarnos los detalles del Canon Albanes, un  conjunto de leyes orales propio de las zonas montañosas de Albania.

Desde la torre, continuamos la marcha para llegar a una cascada muy concurrida.

Después  de disfrutar de la cascada, descendimos de nuevo al  valle para continuar por el sendero, dejando el arroyo a nuestra derecha, hasta alcanzar un punto donde era necesario cruzarlo, lo que fue un pequeño problema, porque el puente estaba roto.

El camino continuó hasta un conjunto de cárcavas de roca caliza con cascadas y pozas de agua cristalina pero muy fría. Algunos valientes se bañaron pero otros nos conformamos con disfrutar de un chiringuito adyacente.

El camino continua progresando por el valle hasta llegar a un maravilloso lago que se conoce como Blue Eye  y que tiene su correspondiente chiringuito.  La temperatura del agua era incluso más fría que la de la primera poza.

La vuelta al pueblo la hicimos por una pista en un todo-terreno y en una furgoneta, lo agradecimos todos porque el calor de la tarde  era asfixiante.

Día 22. Theth – Valbona

Este día tocaba cambiar de valle, con una ruta de unos 18 km y 1.300 m de desnivel, esta etapa es posiblemente una de las más famosas de esta zona, al unir las dos poblaciones más concurridas: Theth y Valbona. Un  grupo de seis participantes decidió salir antes para  tomar un desvío y  subir el pico Maja Jezerces de 2.690m. Esto les iba a obligar a hacer unos 5 Km  y unos 700 m de desnivel adicionales.

El resto iniciamos la marcha por un camino que se encontraba que empieza cruzando un tupido bosque y continúa ascendiendo  por la ladera hasta alcanzar el collado que separa ambos valles.

Muy cerca del collado nos encontramos con un pequeño bar al pie del camino, donde servían todo tipo de bebida y comida, que subían mediante caballerías. A pesar del esfuerzo que suponía llevar las cosas hasta allí los precios eran muy baratos,  aproximadamente 1,5 € por una bebida.

Después del bar no quedaba más que unos 40 minutos de ascensión, para hasta alcanzar el collado desde donde se podía disfrutar de la imponente vista del valle de Valbona.

Las seis personas que salieron antes alcanzaron el pico sin problemas, aunque no sin dificultades, ya que tuvieron que atravesar neveros y pasos expuestos, alguno de los cuales disponía de clavijas y cable.

Camino de bajada nos encontramos un segundo bar donde, a parte de las bebidas habituales, nos ofrecieron un yogurt artesano de cabra con miel, con un sabor intenso, muy diferente al de los habituales yogurts de vaca.

El camino terminaba después en una pista de tierra que desembocó un poco después en el pueblo. Esta vez nos alojamos en una guesthouse con tejado azul con el nombre de Bujtina  Natyra. El pueblo de Valbona es el más grande de la zona con numerosas construcciones a medio terminar, y entre ellas los inevitables bunkers.

 

Dia 23. De Valbona a Cerem

Este día tocaba la etapa más dura de la travesía, en concreto unos 16 km y  1.800m de desnivel, la etapa transcurre en parte por Montenegro y  aprovecharíamos para ascender a la cumbre más alta de Montenegro, el pico  Zla Kolata de 2.550m de altura.

Empezamos la etapa retrocediendo por la carretera para tomar una pista que comienza en la vertiente opuesta del valle y que al poco tiempo se transforma en sendero y va girando suavemente hasta un collado, desde podíamos iniciar el descenso al pueblo o iniciar la subida de los últimos 400m que restaban al pico.

Finalmente, todos acometimos la ascensión al pico, subiendo mediante un cómodo camino que nos llevó a un segundo collado, desde el cual quedaban solamente unos 100m a la cima. Menos una persona que decidió quedarse en este collado, todos los demás alcanzamos la cima, aunque algunos mucho antes que otros.

Desde la cumbre iniciamos el descenso por el mismo camino de subida, llegando al collado donde habíamos tomado el desvío al pico. Enseguida volvemos a entrar en Albania y en la bajada nos encontramos con otro pequeño bar.

En Cerem nos encontramos con que el alojamiento previsto estaba completamente abarrotado y a gran parte nos tocó dormir en colchonetas en el suelo, por lo que protestamos sin ningún éxito, ya que no había más alternativas en el pueblo. En este punto la relación con nuestro guía se tensó, ya que en el contrato el alojamiento figuraba como guest-house y no como “casa de pastores” y se suponía que debíamos dormir en camas y no en el suelo.

Día 24. De Cerem a Doberdol

Se trataba de una marcha de dificultad baja, de únicamente 16 km y unos 1.100m de desnivel, lo que nos sirvió como etapa de descanso después de la ascensión al Zla Kolata del día anterior.

El camino trascurre en parte por Montenegro, recorriendo caminos que fueron usados en su momento para patrullar las fronteras. A mitad del camino nos encontramos el correspondiente bar campestre.

Doberdol  es un conjunto de casas habitadas por pastores que se encuentran situadas a  lo  largo de una serie de prados, algunas de ellas se han convertido en albergues para montañeros. Como el resto de pueblos que estábamos atravesando, no tenía luz eléctrica, ni cobertura de móvil, y su único acceso era una carretera de tierra.

Por la tarde, aprovechando las horas restantes del día, un grupo de compañeros, aconsejados por el guía, decidieron acercarse a un lago cercano ya en territorio de Montenegro lo que supuso añadir unos 10kms adicionales a la distancia recorrida esta jornada.

 

Día 25. Ascensión al pico Gjeravica

En Doberdol nos quedamos dos días, y aprovechamos el segundo para ascender a la cumbre más alta de Kosovo, el pico Gjeravica (2.656m). El camino asciende por los prados en dirección a un primer collado, para pasar a un segundo valle, ya en territorio kosovar, que atravesamos por un camino que trascurre por la ladera sin perder altura.

En un momento dado se llega a un bonito lago con forma de corazón y aguas gélidas donde algunas personas se bañaron a la vuelta.

Desde la laguna el camino ascendía hasta un pequeño collado, desde ese punto solo quedaba un pequeño descenso hasta la falda del pico, desde donde solo quedaba superar un repecho de  100 m  para alcanzar la cumbre.

El camino de regreso  transcurre por el mismo camino de la ida, aunque algunos hicieron un pequeño desvío para visitar un segundo lago. 

A la vuelta hubo tiempo de tomar alguna cerveza en una cabaña situada unos metros por encima del albergue que hacía funciones de  bar y supermercado.

Ya en España nos enteramos que en 2011 un estudio de la frontera entre Kosovo y Macedonia puso al descubierto un pico que tiene tres metros más que el Gjeravica, por lo que el pico que habíamos subido no es oficialmente el más alto de Kosovo.

Día 26. De Doberdol a Milishevc

Se trata de una etapa de 18 km y unos 1.000m de desnivel, con destino en el pueblo de Milishevc situado también en Kosovo. El camino se inicia subiendo la pronunciada pendiente que se encuentra en la parte posterior de la guesthouse para alcanzar un collado, a partir de allí el camino entra en Montenegro, y mantiene altura hasta alcanzar un segundo collado desde el cual nos desviamos para subir una pequeña colina donde confluían las fronteras de Albania, Montenegro y Kosovo.

De regreso por al collado, retomamos el camino, momento en que fuimos adelantados por las mulas que llevaban nuestro equipaje.

Desde el camino, unos cuanto optaron por subir a una cumbre (Maja e Ropës 2505m)  que se encontraba al final de la cuerda.

El camino continúa descendiendo por unas campas de hierba  donde pastan vacas, hasta que  el camino empezó a descender por un valle hasta alcanzar unos caseríos, donde tomamos una pista forestal  que nos condujo a la guesthouse elegida para pasar la noche.

Allí nos llevamos la sorpresa de que parece que no hay espacio para nosotros y que nos toca ir a otra casa próxima, que describen como una maravilla,  incluso con Wifi.   

Sin embargo, la realidad era otra, nuestro nuevo alojamiento era una vivienda particular donde los propietarios habían llenado el piso superior con colchonetas.  No obstante, a pesar de poner una colchoneta junto a otra no había espacio para todos y cuatro de nosotros se vieron obligados a dormir en una cabaña adyacente, bastante precaria, y que no contaba con luz.

Esta vez el propio guía se enfadó con la agencia con la que tuvo una conversación con un tono bastante alto. Por parte nuestra, poco quedaba por hacer aparte de protestar al guía y aprovechar el Wifi para enviar un email a la agencia, que no me contestaron hasta que llegue a Madrid. 

Por otra parte, al ser tantos para una casa tan pequeña, la cena la tuvimos que hacer en el porche, en el momento en que se desata una tormenta, al final, unos dentro de la casa y otros fuera, conseguimos cenar.

Por la noche, antes de acostarnos, el abuelo de la casa nos contó sus historias de la vida en la época comunista y la guerra posterior.

Día 27  de Milishevc a Reka  e Allages

Este día la marcha era suave, de 18 km y  950m de desnivel. La marcha dio comienzo en la misma guesthouse, subiendo por la ladera opuesta del valle.

La marcha continua por prados  y bosques de hayas hasta alcanzar la carretera donde además había un restaurante donde aprovechamos para tomar algunas cervezas y comer algo.

En este punto, la Agencia tenía previstas dos furgonetas que nos llevaron a hacer una visita al Monasterio ortodoxo que se encuentra junto al pueblo de Peja, considerado como una de las cunas de la iglesia ortodoxa Serbia, que en la actualidad se encuentra rodeada de población musulmana, bajo protección de las fuerzas de la Kfor (ONU). La iglesia  es gestionada por unas monjas ortodoxas y contiene  un conjunto de tres capillas con bellos frescos.

Después de visitar la iglesia la furgoneta nos llevó al pueblo adyacente de Peja, donde aprovechamos para  hacer algunas compras y tomar un café, para después ir a nuestra guesthouse en el pueblo de Reka e Allages.

Día 28. Reka e Allages a Kuciste

La marcha prevista para el día incluía un recorrido de 16 km y un desnivel de 1.250m. El guía nos propuso como alternativa subir a un pico próximo.

En la bajada del pico nos encontramos por primera y última vez en toda la travesía flores de edelweiss.

Desde la cumbre descendimos por una senda distinta de la de subida pero que nos condujo a la pista de partida que después nos llevó al pueblo de destino, que contaba con un conjunto de casas con una mezquita blanca en el medio. 

Hay que decir que a pesar de que Kosovo es un país mayormente musulmán, sus costumbres son muy relajadas, por ejemplo no hay dificultad para comprar bebidas alcohólicas. La guesthouse era espaciosa, con habitaciones de cuatro personas que nos hicieron olvidar un poco las penurias del alojamiento anterior. Por la tarde empezó a llover y más tarde por la noche se desató una tormenta violenta con mucho aparato eléctrico que nos hizo dudar de si podríamos hacer la marcha al día siguiente.  Después de debatir, cuatro personas se fueron con el lvehículo que nos llevaba el equipaje, mientras que el resto haríamos la marcha a   pie.

Día 29. De Kuciste a  Babino Polje

El dia amaneció como esperábamos, un cielo cubierto que amenazaba lluvia.  Como se había decidido el día anterior, menos cuatro personas, todas los demás tomamos las furgonetas que después de un recorrido de 15 minutos acercaron al  final de la pista desde donde se iniciaba la marcha, como se preveía, el cielo gris amenazaba lluvia, lo que ocurrió al poco de empezar la marcha.

La lluvia se interrumpía en algunos momentos que aprovechamos para descansar, como cuando alcanzamos el lago situado poco antes de la alcanzar el punto más alto del recorrido.

El camino continúa  recorriendo prados y laderas boscosas hasta alcanzar las primeras casas del pueblo de Babino Polje, en Montenegro.

Nuestro alojamiento consistía en una casa de madera que tenía la cocina en el piso de abajo y una serie de pequeñas cabañas adyacentes de dos y cuatro plazas.   El complejo era dirigido por tres paisanos enormes, muy serviciales y a los que agradecimos sobre todo el té y el café caliente que nos ofrecieron nada más llegar.

Día 30. De Babino Polje a Lepushe

Este era el último día de la travesía, y tocaba llegar al pueblo donde nos habían dejado el día 18. Entre nuestro alojamiento y el inicio de la marcha, nos separaban unos 15 km que recorrimos con la ayuda de una furgoneta.  La marcha era breve, ya que teníamos que dormir en Tirana esa misma noche, con  un recorrido de 12 km y unos 850 m de desnivel, y se iniciaba en la misma carretera, junto a un restaurante, ascendiendo por la ladera de la montaña hasta alcanzar una zona de prados, desde donde ascendimos a la cuerda que separa Montenegro y Albania.

Una vez alcanzada la cuerda, continuamos por ella hasta llegar a la cumbre más alta de la cuerda.

Desde la cumbre solo quedaba bajar por unas campas de hierba desde donde bajamos al pueblo de Lepushe, atravesando antes un tupido bosque de hayas.

Habíamos cerrado el círculo, sin ningún accidente y salvo los últimos días, disfrutando de un tiempo soleado.  Ya solo quedaba tomar la furgoneta que nos llevaría de regreso a Tirana, repitiendo el mismo camino que habíamos tomado a la ida.

Fotos de L. Cano.

Vocabulario básico albanés

 

Përshëndetje! ¡Hola!

Mirëdita! (pronunciado "mirdita") ¡Buenos días!

Mirëmbrëma! ¡Buenas tardes!

Natën e mirë! ¡Buenas noches!

Mirupafshim! ¡Adiós!

Faleminderit! ¡Gracias!

Birrë Cerveza

 

COMENTARIOS SOBRE LA AGENCIA

La travesía ha sido realizada mediante la agencia albanesa de trekking “Outdoor Albania”. Sobre la que debemos resaltar las siguientes circunstancias que se deberían tener en cuenta por cualquiera que desee contratar con ellos:

Si bien el guía conocía las zonas recorridas, carecía de la experiencia en el trato de grupos de personas, lo que llevó a relaciones muy tensas en determinados momentos.

Los alojamientos en dos etapas no tenían las condiciones pactadas.