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BTT. Tetas de Viana y Senda de las Caras.

13 y 14 de abril de 2019

Si bien las actividades de BTT no suelen tener tan buena acogida como las de montaña en Pegaso hasta el momento, para mi sorpresa llegamos a ser 28 inscritos. Un récord de participación en las salidas BTT organizadas hasta el momento en el club, que esperamos se repita en lo sucesivo. 

Finalmente el grupo se cerró en 26 participantes, por 2 bajas de última hora.  A pesar de formar un grupo numeroso y dispar en cuanto a niveles de experiencia, creo poder afirmar que todos la disfrutamos mucho, gracias a la colaboración de todos los participantes.

En la foto de arriba, estamos todos los participantes de la actividad del sábado 13 en el punto de partida de la ruta, el puente medieval sobre el río Tajo en Trillo (se nos escapó Paula, mil perdones).

Sábado 13 de abril: Ruta circular Trillo - Tetas de Viana - Trillo.

A las 10:00 nos vamos agrupando en el lugar de encuentro, el puente medieval sobre el río Tajo en Trillo, con la idea de empezar a pedalear a las 10:30. Finalmente, nos retrasamos un poco más de lo acordado, y a las 10:45 comenzamos la ruta. Algunos venían directamente desde Madrid y otros habíamos dormido ya el viernes en los apartamentos el Colvillo. Un complejo turístico, con buena calidad-precio y en un lugar tranquilo y apartado del pueblo, a orillas del río Tajo.

He de confesar que los que fuimos en bici desde el Colvillo, en los escasos 2 km que nos separaban de Trillo nos congelamos. El frío a las 9 de la mañana era helador y el día auguraba bastante calor, así que no íbamos preparados para el contraste. Como locos estuvimos buscando una cafetería donde entrar en calor.

La primera parte era una subida bastante pronunciada, que a más de uno le pilló desprevenido, pero nos vino bien para entrar en calor. Poco a poco el grupo se va dividiendo en subgrupos más pequeños, que se mantendrán a lo largo de la ruta, y que gracias al control con las emisoras nos mantenía en contacto.

El camino discurre por una pista, cómoda a tramos, que va ganando altura poco a poco, hasta que empezamos ya a divisar las Tetas en la distancia y las dos inconfundibles chimeneas de la central nuclear de Trillo.

Una vez llegamos al pueblo de Viana, una parte del grupo decide bajar por el mismo camino, sin subir a las Tetas. En este punto nos separamos y los que deciden no subir, emprenden el camino de vuelta, mientras que la mayor parte del grupo continuamos el ascenso. 

Hacemos una parada para picar algo antes de afrontar la parte más dura de la ruta que obliga a algunos a bajarse incluso de la bici, por las importantes rampas que tenemos que superar. 

En la subida las distancias aumentan, y vamos llegando escalonadamente, cada cual a su ritmo.

Nos dirigimos hacia la teta izquierda, que es la única que tiene un paso habilitado para poder acceder a la cima por este pasadizo metálico con escaleras.

 


En la cima descansamos y nos reponemos de la dura subida, más aún por el sofocante calor del día.

Ya de regreso hacia Trillo, nos desviamos unos metros para visitar la famosa Ermita del Montealejo. Un lugar magnífico para comer y echar un rato a la sombra, que tanto ansiamos.

Cuando nos disponemos a poner rumbo a Trillo nuevamente, después del merecido descanso, tenemos un pinchazo que nos obliga a parar una media hora más.

Después de solucionar el imprevisto, gracias al trabajo en equipo del grupo, ahora si, volvemos a Trillo por una pista bastante cómoda que serpentea por los meandros del Tajo, bastante seco por cierto en ese momento.

Dado que en el restaurante de los apartamentos cenamos algunos el viernes, y no nos gustó demasiado, decidimos probar fortuna en el pueblo, donde lamentablemente tampoco cenamos mucho mejor. Creo que todos coincidíamos en que Trillo no es un pueblo que destaque especialmente por su gastronomía. Si volviera a  repetir por la zona, sin duda le daría una oportunidad a alguno de los pueblos más próximos.

Domingo, 14  de abril: Buendía - Cañón del Guadiela - Senda de las Caras

Después de nuestro desayuno buffet en el hotel Balneario Carlos III, donde nos resarcimos en parte del fiasco del día anterior, ponemos rumbo a Buendía, punto de partida de la ruta planteada. De nuevo se avecina un día soleado de altas temperatura.

Nos agrupamos en la entrada del pueblo, donde comenzamos la ruta sobre las 10:30. Hoy nos dividimos en tres grupos, ya que la ruta tiene tres alternativas, más o menos definidas. La mayoría hacemos la ruta oficial, poniendo rumbo primeramente al cañón del Guadiela y su conocidísima Ermita de los Desamparados.  

Vamos por una pista muy cómoda durante aproximadamente 6 km, hasta que desembocamos en la Ermita que coincide con el final de la pista. Un imponente cañón con el fondo verdoso de las aguas del Guadiela que invita a disfrutar un rato del entorno.

Una vez llegamos al final de la pista junto a la ermita, volvemos de nuevo por el mismo camino que ahora es de subida hasta llegar al puente sobre el río, por donde cruzaremos para continuar nuestra ruta por la orilla contraria los que vamos a hacer la opción larga, incluyendo la Sierra de las Cruces y el resto regresa hacia Buendía y la Senda de las Caras.

 

Esta operación nos entretiene un buen rato, ya que el acceso a la pista no es sencillo, y nos obliga a remontarlas unos metros a pulso, como se puede ver en la foto. Gracias a la cadena formada, pudimos salvar este escollo con más o menos rapidez, aquí tengo que dar agradecer la inestimable ayuda de Álvaro, que se llevó la peor parte del trabajo en cadena.

Después de remontar las bicis, tenemos que llevarlas sobre una rueda durante un estrecho sendero que atraviesa la maleza, hasta que por fin, divisamos el camino. Esta vez, bastante más pedregoso y descompuesto, por donde recorremos el cordal de la Sierra de la Cruz.

Bajamos nuevamente a Buendía para recorrer la Senda de las caras, aunque dada la afluencia de visitantes, nos obliga a bajar de la bicicleta en bastantes tramos. Aquí algunos nos quedamos con las ganas de darnos un baño, porque realmente hace muchísimo calor.

Finalmente comemos en el restaurante que hay cerca del aparcamiento y ponemos rumbo a Madrid con el sabor de haber disfrutado 2 magníficos días de bici en buena compañía.

Gracias a todos por la estupenda coordinación del grupo, y en especial a Raúl y Juan Carlos por su gran ayuda en la preparación de las rutas y el exitoso desarrollo de la actividad.

Espero que coincidamos en las próximas salidas.   

Coordinadora: Esther G.

Fotos: Un poco de todo.